¡Dichosos Los Perseguidos!

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Hugh Latimer,  fue un reformador inglés del Siglo XVI. En cierta ocasión predicó un mensaje  basado en Efesios 6 que desagradó al rey Enrique VIII. El rey ordenó a  Latimer que se disculpara ante su persona y su corte.

El siguiente  domingo Latimer comenzó su sermón de esta manera: “Hugh Latimer, ¿sabes ante  quién tienes que predicar hoy? Ante el excelso y poderoso monarca, el rey que  dispone de la más excelente majestad, que puede quitarte la vida si lo ofendes.  Pero asimismo considera muy bien Hugh, ¿sabes de dónde vienes y de quién es el  mensaje que se te ha mandado predicar? ¡Del Dios grande y poderoso! ¡Del  Omnipresente! ¡Del que contempla todos los caminos! Por lo tanto, ten cuidado de  dar tu mensaje con fidelidad“.

Después de  exponer su introducción, Latimer predicó el mismo mensaje que había enseñado el  domingo anterior que comenzó con estas palabras del apóstol Pablo:”Fortalézcanse  con el gran poder del Señor. Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan  hacer frente a las artimañas del diablo…” (Efesios 6:10,11 N.V.I.)

Enrique VIII  mandó llamar a Latimer para confrontarlo y airadamente le preguntó porqué se  había atrevido a desafiar su orden. Latimer, respetuosamente le respondió al rey  que él se había comprometido ser fiel únicamente a Su Dios y a Su Rey Jesús y  por lo tanto no podía dejar de predicar la verdad. El soberano impresionado por  la respuesta del reformador decidió pasar por alto su desobediencia, aunque  después en un par de ocasiones durante su reinado condenó a Latimer a pasar un  tiempo en prisión por conspirar en contra de sus decisiones.

Latimer, no  corrió la misma suerte durante el reinado de María I. La reina María  influenciada por el papado no tuvo ninguna tolerancia de las enseñanzas y  creencias de Latimer. El 16 de octubre del año 1555, Latimer y su amigo Ridley  fueron quemados afuera del Colegio Balliol en Oxford. Momentos antes de que la  hoguera fuera encendida, Latimer le dijo a su compañero de martirio:”¡Sea  valiente, Maestro Ridley!…En este día prendemos una vela en Inglaterra que  confío que por la gracia de Dios, nunca se apagará“.

Algunas  personas que tuvieron el privilegio de conocer personalmente a Latimer  expresaron que si bien es cierto él no era un predicador que se destacaba por su  elocuencia al presentar sus mensajes; lo que más los impactó fueron los rasgos  de su carácter como Cristiano: una vida de integridad, devoción en la oración  y una lealtad a Su Rey Jesús de quien aprendió:”Dichosos los perseguidos  por causa de la justicia, porque el reino de los cielos les pertenece.”  (Mateo 5:10 N.V.I.)

Gracia y Paz

Sergio

Amigo de  Jesús

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