Carácter versus Carisma – Parte 15

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La Biblia tiene 66 libros, de los cuales los únicos dos que tienen nombres de mujeres son el libro de Ester que nos cuenta la historia de una joven hebrea que se casó con un prominente rey gentil llamado Asuero que en sus días “reinó desde la India hasta Etiopía sobre ciento veintisiete provincias” (Ester 1:1); y el libro de Ruth que relata la historia de una mujer gentil que se casó con un judío “rico de la familia de Elimelec, el cual se llamaba Booz”. (Ruth 2:1)

El profeta Samuel, quien se considera tradicionalmente el autor del libro de Ruth, no nos provee ninguna información de cuando esta mujer de origen pagano, se convirtió al Dios de Abraham, Isaac y Jacob.  

Pero, podemos asumir que las vidas de su fallecido esposo Mahlón y su suegra Noemí, fueron un testimonio positivo para que ella decidiera romper con los lazos de una religión idólatra y corrupta como era la de los miembros de la tribu de Moab (hijo de Lot); y abrazara la religión del pueblo de Israel que adoraba al Único y Verdadero Dios.

Y el “carácter” de devoción, piedad y fidelidad de Ruth, se nos manifiesta a viva voz en las palabras que le expresó a Noemí al rehusar tres veces el pedido que le hizo su suegra de abandonarla:

“¡No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. TU PUEBLO SERÁ MI PUEBLO, Y TU DIOS SERÁ MI DIOS! Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aun me añada, que sólo la muerte hará separación entre nosotras dos” (1:16,17)

Debemos también reconocer, la humildad y laboriosidad de Rut; que no tuvo ningún reparo en trabajar arduamente espigando y recogiendo en los campos de cebada, con el fin de proveer para las necesidades de ella y de su suegra.

¡Qué ejemplo nos dejó Rut para tantos que dicen ser discípulos de Jesús; pero deshonran Su nombre viviendo como parásitos de sus padres, familiares o amigos, porque “no encuentran el trabajo ideal”!

¡Qué ejemplo nos dejó Rut para tantos que dicen ser seguidores de Jesús; pero deshonran Su nombre abusando de los programas de asistencia social del gobierno, la iglesia u otras organizaciones de caridad, porque “no quieren trabajar para ganarse su propio pan”!

Rut no se avergonzó de la baja categoría del trabajo al ocupar su lugar como recolectora con los pobres y desechados” (Lockyer, Herbert, Todas Las Mujeres De La Biblia; Pág. 175)

Los buenos frutos del “carácter” de Rut hicieron que Booz pusiera sus ojos en la joven moabita que desde muy temprano por la mañana y sin descansar, no dejaba ni aun por un momento de recoger y juntar tras los segadores entre las gavillas. (2:7)

Las palabras que Booz le dirigiera a Rut en su primer encuentro con ella en su campo a las afueras de Belén, y posteriormente en aquella noche que quedándose dormido en la era, al despertarse descubrió que la joven estaba acostada a sus pies; son un claro indicio que la providencia de Dios le había revelado que Rut era una mujer especial, no como otras tantas que andaban en “busca de los jóvenes, sean pobres o ricos” (3:10):

“He sabido todo lo que has hecho con tu suegra después de la muerte de tu marido, y que dejando a tu padre y a tu madre y la tierra donde naciste, has venido a un pueblo que no conociste antes. Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte” (2:11)

Y las escenas finales de una corta película que tiene un guión de ochenta y cinco versículos; pero producida y dirigida por un Dios que no tiene competencia en el mundo estelar de Hollywood; termina contándonos que:

“Booz, tomó a Rut, y ella fue su mujer; y se llegó a ella, y Jehová le dio que concibiese y diese a luz un hijo” (4:13)

Ellos llamaron a su hijo Obed, el cual en el futuro “engendró a Isaí, e Isaí engendró a David”.  (4:22) Y David sería parte de una genealogía más extensa, de la cual nacería nuestro Señor Jesucristo.

¡Qué galardón por parte de Dios al “carácter” de Rut, que halló gracia delante de Sus ojos y la escogió para ser parte del linaje del Hijo de David, el Rey de Reyes y Señor de Señores!

Algunas personas podrán creer que la historia de Rut, es un producto del “karma”, de la “buena suerte” o del “destino”; pero Dios a Booz le mostró todo lo contrario:

“TODA LA GENTE DE MI PUEBLO SABE QUE ERES UNA MUJER VIRTUOSA(3:11), que encontraste “REFUGIO BAJO LAS ALAS DE JEHOVÁ DIOS DE ISRAEL”

Gracia y Paz
Sergio A. Perelli
“Amigo de Jesús”   

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