Carácter versus Carisma – Parte 16

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Artajerjes I Longímano (465-424 a.C.), era el rey de Persia cuando le permitió a Esdras regresar a Jerusalén desde su cautiverio en Babilonia con “algunos de los hijos de Israel, y de los sacerdotes, levitas, cantores, porteros y sirvientes del templo” (Esdras 7:7)

El gobernador le entregó a Esdras una carta otorgándole absoluto poder para establecer “jueces y gobernadores” (7:25) con el fin de reorganizar la comunidad judía que había retornado a Judea y Jerusalén.

Y asimismo, le confirió el derecho de usar a su discreción “los tesoros de la casa del rey” (7:20) para suplir todas las necesidades de los “ministros y sirvientesde la casa de Dios” (7:24) Esdras, nos confirma que “le concedió el rey todo lo que le pidió” (7:6)

La pregunta que debemos hacernos es: ¿Qué motivó a un rey pagano como Artajerjes, ser tan generoso con un cautivo judío para dejarlo volver a Jerusalén con 1772 hombres y cargado con 25.4 toneladas de plata y 3.4 toneladas de oro y otros artículos preciosos?

¿Serían los “dones naturales” o el “ángel” que tenía el sacerdote? ¿Su “poder de persuasión” o de “atracción”? O ¿tal vez fue el “carisma” de Esdras?

El mismo Artajerjes nos dejó la respuesta a la interrogante:

“Y tú Esdras, conforme a la SABIDURÍA QUE TIENES DE TU DIOS(7:25)

El Espíritu Santo, puso en el corazón de Artajerjes el discernimiento, de que no había otro hombre entre sus cautivos que fuera un sacerdote y escriba: “diligente”, “versado” y “erudito” en la ley de Moisés y en los mandamientos de Jehová y del Dios del cielo. (7:6, 11, 12).

Pero lo anterior, no era producto de la “casualidad”, sino el resultado de que Esdras fuese un hombre de “carácter” que había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel Sus estatutos y decretos” (7:10)

Y siendo que Esdras era un hombre que honraba con su vida la Palabra de Dios, no fue un cobarde cuando tuvo que confrontar a los líderes y a los hombres del pueblo de Israel por haber cometido el pecado de haber tomado mujeres “de los pueblos de las tierras, de los cananeos, heteos, ferezeos, jebuseos, amonitas, moabitas, egipcios y amorreos, y hacer conforme a sus abominaciones” (9:1)

El corazón del siervo de Dios se afligió de tal manera que escribió: “habiendo rasgado mi vestido y mi manto, me postré de rodillas, y extendí mis manos a Jehová mi Dios, y dije: Dios mío, confuso y avergonzado estoy para levantar, oh Dios mío, mi rostro a ti, porque nuestras iniquidades se han multiplicado sobre nuestra cabeza, y nuestros delitos han crecido hasta el cielo” (9:5, 6)

La angustia de Esdras, lo llevó al extremo de “arrancarse pelo de su cabeza y de su barba” (9:3)

¡Qué contraste con los predicadores contemporáneos que diluyen la integridad de la Palabra de Dios, evadiendo discipular a sus seguidores a no amar al mundo y las cosas del mundo; exhortándolos a ser obedientes a los mandamientos de Dios, por temor a poner en riesgo sus propias vidas de opulencia y frivolidad!

Entonces Esdras, urgido por su anhelo de “dar gloria a Dios” (10:11) y no a los hombres, mandó expulsar a todas las esposas extranjeras y a sus hijos de Judá y de Jerusalén.

En la condición precaria que se encuentra espiritualmente la iglesia de Laodicea en el día de hoy, y agregando la ignorancia de la Palabra de Dios que prevalece en medio de las congregaciones a nivel mundial; no tengo ninguna duda que Esdras hubiera sido puesto a la altura de algunos dictadores y déspotas del siglo pasado.

Pero, como Esdras era un hombre de “carácter” y no de “carisma”, escogió siempre “HACER LA VOLUNTAD DE DIOS” (10:11)    

William MacDonald, nos dice que “ciertamente Esdras era hombre de un solo Libro y los primeros tres versículos del Salmo 1 son una viva ilustración de su persona. Esdras meditaba en la Ley de Jehová día y noche de manera que prosperaba en todo lo que hacía para Dios” (Comentario Al Antiguo Testamento, Pág.453)

¿Deseamos también nosotros ser hombres y mujeres como lo fue Esdras?

Si en realidad entendemos el consejo que aquel sacerdote y escriba nos dejó hace 2500 años atrás, no dudo que lo lograremos:

“LA MANO DE NUESTRO DIOS ES PARA BIEN SOBRE TODOS LOS QUE LE BUSCAN; MAS SU PODER Y SU FUROR CONTRA TODOS LOS QUE LE ABANDONAN” (Esdras 8:22)

Gracia y Paz
Sergio A. Perelli
“Amigo de Jesús”

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