Nueva Jerusalén

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Nueva Jerusalén
 
Autor:
Sergio A. Perelli
 
A un monte grande y alto
el Espíritu a Juan llevó;
y la Nueva Jerusalén
desde aquel monte le mostró.
 
La Ciudad Santa
el discípulo amado pudo ver;
como esposa ataviada para su marido
del cielo la vió descender.
 
Piedra de jaspe cristalino
revestía su gran muro;
y sus calles completamente estaban
pavimentadas de oro puro.
 
Sus doce puertas de perlas
nunca se cerrarán;
pero los ángeles de Dios
constantemente la protegerán.
 
Nada inmundo entrará en ella
ni el que practica abominación o mentira;
sólo aquellos que tienen sus nombres escritos
en el Libro de la Vida.
 
En la nueva ciudad
el sol y la luna ya no alumbrarán;
porque la gloria de Dios y del Cordero
día y noche resplandecerá.
 
Del trono del Gran Rey
un río de agua de vida fluirá;
y del fruto de un árbol las naciones
para su sanidad de él comerán.
 
En la Nueva Jerusalén
no habrá más muerte ni dolor;
eternamente gozaremos
la presencia de Jesús nuestro Salvador.

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