¿Desea Usted recibir las bendiciones de Dios? Parte 2

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¿Desea Usted recibir las bendiciones de Dios?

Parte: II

Autor:

Sergio A. Perelli

En la primera parte de esta serie de dos artículos, escribí que de acuerdo a mi humilde opinión 1 Juan 3:22 es uno de los versículos más específicos de las Sagradas Escrituras que responde a la pregunta: ¿Qué debo hacer para que Dios responda mis oraciones?

Una condición ya expuesta por el apóstol es que debemos “guardar sus mandamientos”. La expresión usada es una manera de decirnos que debemos ser “obedientes a Su Palabra”.

Dios nunca responderá nuestras oraciones, si en nuestro corazón estamos abrigando un pecado.

Si Usted no cree el enunciado anterior, quizás la Palabra de Dios lo puede convencer:

“He aquí no se ha acortado la mano de Jehová para salvar; ni se ha agravado su oído para oír; pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír. Porque vuestras manos están contaminadas de sangre, y vuestros dedos de iniquidad; vuestros labios pronuncian mentira, habla maldad vuestra lengua.” (Isaías 59:1-3)

Si como verdaderos hijos de Dios “guardamos sus mandamientos”, entonces no vamos a tener ninguna excusa en cumplir la segunda condición que encontramos en 1 Juan 3:22para que nuestro Padre celestial reciba nuestras oraciones porque “HACEMOS LAS COSAS QUE SON AGRADABLES DELANTE DE EL.”

Aunque nuestra salvación nos ha sido otorgada por “gracia…pues es un don de Dios y no por obras” (Efesios 2:8,9), en el versículo siguiente Pablo escribió:

“Porque somos hechura suya, CREADOS EN CRISTO JESUS PARA BUENAS OBRAS, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.” (vs.10)

Y el hermano de Jesús con una contundencia que no deja lugar a ninguna duda nos dice:

“Así también la fe, SI NO TIENE OBRAS ES MUERTA EN SI MISMA.” (Santiago 2:17)

Una persona que dice ser Cristiano, debe “guardar Sus mandamientos” “hacer las cosas que son agradables delante de El”, de otra manera “nos estamos engañando a nosotros mismos” (Santiago 1:22)

La vida de Jesús es un ejemplo de lo que estoy compartiendo con Ustedes y qué mejor que escuchar el testimonio de sus propios labios:

“Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, PORQUE YO HAGO SIEMPRE LO QUE LE AGRADA” (Juan 8:29)

Usted y yo somos pecadores, por lo tanto de mis labios nunca nadie escuchará decir que “Yo (Sergio) hago siempre lo que a mi Padre le agrada”; pero en mi caso personal no voy a usar tal excusa para lavarme las manos y continuar practicando el pecado, sino que por el contrario tendré una cita cada día a los pies de la Cruz, para reconocer mi condición de miserable pecador, confesar y arrepentirme de mis transgresiones y suplicar el poder del Espíritu Santo para “guardar Su mandamientos” “hacer las cosas que le agradan a El”.

¿Deseamos recibir las bendiciones de Dios?

Entonces, pondremos en práctica la exhortación de 1 Juan 3:22.

Gracia y Paz
Sergio
“Amigo de Jesús”

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