‘Orando& Empujando” Parte 8

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“Orando & Empujando

Parte: VIII

Durante su último encarcelamiento y en el período de dos años previo a ser ejecutado por decreto del emperador Nerón, Lucas nos dice que Pablo continuó: “predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo” (Hechos 28:31).

En otras palabras permaneció en acción: “Orando & Empujando”; y sabemos que su predicación no fue en vano porque pudo llevar a los mismos sirvientes del palacio del Emperador a los pies de la Cruz. 

Asimismo, conociendo que el tiempo de “ser sacrificado y de que su partida estaba cercano”, el Apóstol volvió a tomar su pluma y escribió lo que hoy en nuestras Biblias lleva como título la Segunda Epístola A Timoteo.

¡Qué contraste con millones de Cristianos a los cuales Satanás tiene paralizados con sus “excusas multicolores” para no vivir una vida de obediencia y servicio a Dios; convirtiéndose de esta manera en “prisioneros de su egocentrismo y autoconmiseración”, pero no del Evangelio!

No es mi intención concentrarme en la persona de Timoteo sino en lo que Pablo le escribió  a quien él consideraba su “amado hijo” (2 Timoteo 1:2) y ver como lo hicimos en la Parte VII de esta serie primeramente cómo Pablo exhortó a su discípulo a ser un hombre de “empuje”, sino cómo el Apóstol describe con qué grado de compromiso y pasión sirvió a Dios después de haber sido llamado a ser Su siervo en pro de la expansión del Evangelio.

Los versículos que expondré a continuación reflejan por sí mismos el objetivo final de este artículo y no creo que lector necesite una revelación especial para discernir el mensaje de los mismos.

Te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti…porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía sino de poder…Por tanto no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor…sino participa de la aflicciones por el Evangelio según el poder de Dios…ReténGuarda” (1:6-8, 13,14).

Esfuérzatesufre penalidadesno te enredes en los negocios de la vida…lucha como atleta y lucha legítimamente…trabajaconsideraprocura con diligencia presentarte a Dios aprobado…huye de las pasiones…sigue la justicia” (2:1,3-7,15, 22)

Persiste en lo que has aprendido…te encarezco delante de Dios…que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhortasé sobrio en todo, soporta las aflicciones…cumple tu ministerio” (3:14; 4:1,2,5)

Yo estoy seguro, que cada uno de nosotros conoce el estado de nuestra relación personal con Dios y de nuestro compromiso con el Evangelio y todo lo que esto involucra; así que tengo una pregunta que formular.

Si Pablo viviera hoy y después de leer el grado de “empujar” que requirió de Timoteo para continuar en el Ministerio; ¿piensa el lector que habría sido escogido o reconocido por el Apóstol como uno de sus discípulos amados?

Pero Pablo no pondría su pluma a descansar sin antes declarar en treces palabras, una síntesis que nos muestra sin lugar a dudas que fue un hombre de “Orar & Empujar”:

HE PELEADO LA BUENA BATALLA, HE ACABADO LA CARRERA, HE GUARDADO LA FE” (4:7)

¿Qué estaba tratando de comunicarle Pablo a Timoteo y también a nosotros?

¡Si no estamos dispuestos a “PELEAR” y a “GUARDAR LA FE”, entonces “NO VAMOS A ACABAR LA CARRERA!

¡Si no “ORAMOS” y “EMPUJAMOS” y nos rendimos en el fragor de la batalla; no recibiremos la “corona de justicia” que nuestro Señor no solamente le guardó a Pablo sino a “todos los que amamos Su venida! (4:8)

Gracia y Paz
Sergio
“Amigo de Jesús”

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