¿A Quién Iremos? Parte 7

image-43

¿A Quién Iremos?

Parte: VII

Autor: Sergio A. Perelli

“No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada…y el que no toma su cruz y sigue en pos de Mí, no es digno de Mí” (Mateo 10:34, 38).

En el medio de los versículos que he citado, Jesús también dijo enfáticamente: “HE VENIDO PARA PONER DISENSION” (35).

La palabra ‘disensión’, básicamente significa ‘desacuerdo’ o ‘riña’ (Diccionario Larousse Práctico Escolar), y está en acuerdo con el término griego dijázo: ‘separar’ o ‘apartar’ (Nueva Concordancia Strong Exhaustiva).

A la Iglesia contemporánea le fascina ver en una pintura la imagen de Jesús cargando una oveja en sus brazos o en sus hombros; pero no le atrae mucho ver un cuadro del Mesías con un látigo en la mano y menos con una espada.

¡Tampoco le agrada escuchar que debemos arrepentirnos de nuestros pecados, que debemos vivir en obediencia a la Palabra de Dios, que debemos negarnos a nosotros mismos y tomar la cruz! 

Pero en el incidente que he estado compartiendo basado en Juan 6, podemos observar que Jesús estaba intencionalmente creando una disensión para así probar a todos aquellos que profesaban públicamente con sus labios ser “Sus discípulos”.

Y como lo vimos previamente, “muchos de Sus discípulos volvieron atrás, y ya no estaban con El” (66). ¿Qué casualidad que cuando unimos el capítulo 6 con el versículo 66, nos da como resultado 666 el número del Anticristo? (Aplicación propia del autor para meditar)

Había llegado el momento de que Jesús pusiera espada con los doce: “Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros?” (67).

Las señales de los tiempos previos al arrebatamiento de Su Iglesia están evolucionando rápidamente, a pesar de que a millones de profesos Cristianos, Satanás los tiene adormecidos como a sapos en medio de una olla hirviendo a fuego lento.

Dicen ser ‘Cristianos’ porque todavía no han sido confrontados por una persecución directa y frontal hacia sus personas; pero cuando llegue el momento “se volverán atrás”, porque las iglesias en las cuales se congregan son meramente un centro de motivación personal basado en las emociones temporales del corazón y no en la Roca firme de la Palabra de Dios.

Policarpo (70-155/160 d.C.), Pastor de la Iglesia de Esmirna (hoy Turquía); según Eusebio y otros historiadores, fue posiblemente el último que tuviera un contacto personal con alguno de los Discípulos más cercanos a Jesús específicamente con el Apóstol Juan.

En el sexto año del Emperador Marco Aurelio, los Cristianos del Asia Menor fueron sometidos a una severa persecución, y como consecuencia Policarpo fue arrestado por el Gobernador Nicetesy su hijo Herodes (ninguna relación con los de la Biblia), quienes trataron de persuadirlo a someterse al Señor Emperador y a ofrecerle holocausto e incienso, a lo que Policarpo respondió: ‘NUNCA PODRIA DECIR, NI HACER LO QUE USTEDES ME ACONSEJAN’.

Después de una dura golpiza, y ya estando en el anfiteatro en donde iba a ser ejecutado; nuevamente el Gobernador le increpó en negar su fe en Jesús y de presentar juramento a la soberanía del nombre del Emperador de Roma.

La respuesta del fiel Pastor fue: ‘HE SERVIDO   A MI SEÑOR JESUCRISTO POR 86 AÑOS Y NUNCA ME HA CAUSADO DAÑO ALGUNO EL MISMO. ¿COMO PUEDO NEGAR A MI REY, QUE HASTA EL MOMENTO ME HA GUARDADO DE TODO MAL , Y ADEMAS HA SIDO FIEL’.

El Gobernador continuó profiriendo amenazas de muerte sobre aquel siervo de Dios de edad avanzada, pero la fe de Policarpo en el Mesías no fue conmovida en lo más mínimo; ni siquiera cuando la muchedumbre pidió a gritos a los verdugos que lo quemaran vivo.

Policarpo se sacó la ropa y los zapatos; y él mismo se alistó para acostarse sobre la leña. Y mientras le ataron las manos con una soga, comenzó a orar:

‘Oh Padre del bendito Hijo amado nuestro Señor Jesucristo…Te agradezco que me contaste digno de tener un lugar entre tus santos mártires. ¡Te ruego Oh Señor que me recibas este día como una ofrenda…! Te agradezco y te alabo por sobre todo hombre, y glorifico tu Santo nombre por medio de Jesucristo tu Hijo amado…Amén’.

 Millones de mártires a través de la historia de la Iglesia fueron incitados de diferentes maneras a negar su fe y “volverse atrás”, pero no lo hicieron para darnos ejemplo con el derramamiento de su sangre que los cobardes nunca podrán ser verdaderos discípulos de Jesús. (Continuará)

Gracia y Paz
Sergio
“Amigo de Jesús”

Book your tickets