¡Nunca más vuelvo al Uruguay!

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¡Nunca más vuelvo al Uruguay!

En la tarde del de Abril del año 2002, mientras esperábamos que nuestro avión recibiera la orden para despegar del Aeropuerto Internacional de Carrasco, e iniciar nuestro viaje de retorno desde Montevideo a Los Angeles, mirando por la ventanilla le dije a mi esposa Silvia: “¡Nunca más vuelvo al Uruguay!”.

Después de 13 años, había regresado a mi país de nacimiento acompañado también de mis dos hijos Sergio Pablo yGiovanni Andrés, para despedirnos de mi mamá cuyo cáncer había avanzado, y quien fallecería en el mes de Diciembre del mismo año.

Mi relación con mamá nunca fue saludable; empeoró cuando emigré a la Argentina en Julio del 74’, y tuvo finalmente una ruptura en Junio del 82 con el fallecimiento de papá, estando yo ya residiendo en E.E.U.U. desde Agosto del año 1979.

Doy gracias a Dios, de que a fines de nuestra estadía en el viaje mencionado del 2002, al costado de un taxi que aguardaba transportar a  mamá desde el hotel en que nos habíamos hospedado a su casa;  abrazados y llorando profusamente pudimos perdonarnos el uno al otro.

Unos días previos a su partida física de este mundo, con sinceridad de corazón recibió a Jesús en su alma; así que no tengo ninguna duda de que hoy descansa en los brazos del buen Pastor.

Papá, mamá y mi única hermana fallecidos, y yo no teniendo prácticamente ninguna relación con las familias de mis padres, sumado a que mi familia nuclear no tiene ningún lazo emocional o cultural con mi país de origen, y profundamente enraizado en la tierra del Tío Sam; no tuve ningún reparo en exclamar en aquella tarde: “¡Nunca más vuelvo al Uruguay!”.

Hace más de cinco años atrás, al terminar de exponer una conferencia en un Retiro de Varones, mi amigo PabloSantomauro ya fallecido, se acercó a mi persona para decirme: “Sergio…Dios te va a llevar al Uruguay”; a lo cual le respondí: “¡Nunca más vuelvo al Uruguay!” Entonces… “al instante cantó un gallo”.

Yo siempre fui un aficionado de las películas de James Bond en especial las que tienen a Sean Connery y Roger Moore como los protagonistas del famoso Agente 007, y es obvio que me olvidé que una llevaba como título: “Never Say Never” o “Nunca Digas Nunca”.

De la misma manera, mi cerebro había dejado en el tintero del olvido el refrán: “Nunca digas, de esta agua no voy a beber”.

El primer día de Enero del año 2013, me encuentra escribiendo estas palabras y Dios mediante el 1 de Julio viajaremos alUruguay para establecernos en la ciudad de Montevideo con el objetivo de unirnos a decenas de fieles siervos de Dios que están seriamente comprometidos en expandir las Buenas Nuevas de Salvación en el país más agnóstico que existe de las tres Américas.

Los últimos tres años que he viajado al Uruguay, tengo que confesar que me he sentido completamente un extraño, o como ‘sapo de otro pozo’, pero a medida ha transcurrido el ‘tiempo de espera’, Dios ha ido confirmando Su llamado, poniendo Su bálsamo sobre mis cicatrices de orden emocional y susurrando a mis oídos que para los que Lo aman, ‘todas las cosas cooperan para bien’.

Silvia y a mí nos esperan seis meses de ansiedad, de interrogantes, de toma de decisiones y de extenuantes preparativos de mudanza y de tramitación de documentos.

Una vez en el ‘paisito’, continuarán los desafíos de adaptación a los cambios socio-culturales, al espacio habitacional, al vecindario, y a las tantas comodidades a las cuales nos hemos acostumbrado en el Mundo de Disney.

Y estoy seguro de que el diablo me hará recordar que ‘algunos’ trataron de advertirme que estábamos cometiendo una ‘locura’; pero en ésas ocasiones nos aferraremos a confrontarlo firmemente de esta manera: ‘Escrito está: Si Dios es con nosotros, quién contra nosotros’.

Gracia y Paz
Sergio A. Perelli
“Amigo de Jesús”

*Sus oraciones son apreciadas en favor de nuestra visión que he llamado: ‘Misión Uruguay’*

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