La Ultima Lección – Parte 5

El último principio de la conferencia del Sr. Randy Paush, que dejé para compartir al final de esta serie (y aclaro que no fueron necesariamente escritos en el orden original que el Profesor los expuso) es el de:

“Tener un espíritu sencillo pero poderoso de gratitud”

En el pasado he escrito dos artículos, que el lector puede leer ya sea en nuestra página Web o en el libro “Palabras Vol. II”, titulados “¡Demos Gracias A Dios Siempre!” y “¡Demos Gracias A Dios Por Todo!”; en los cuales he exhortado a los hijos de Dios a mantener constantemente un “espíritu de gratitud”, especialmente cuando las circunstancias que giran alrededor de nuestra vida son adversas.

En mis más de tres décadas de haber aceptado el Evangelio de Jesús en mi corazón, cuando he tenido la oportunidad de compartir una palabra de esperanza y ánimo con un hijo o hija de Dios que está pasando por situaciones de prueba y aflicción les he dicho: “Ni eres el primero, ni eres el último que está atravesando por una situación similar”

“No eres ni el primero, ni el último…que ha sufrido el fallecimiento de un bebé antes de nacer, de un hijo sin importar la edad o de un ser amado

“No eres ni el primero, ni el último…que ha perdido su trabajo, su casa o que tiene problemas económicos

“No eres ni el primero, ni el último…que serás diagnosticado con un cáncer y en algunos casos con muy poco tiempo para seguir viviendo

“No eres ni el primero, ni el último…que sufrirás el desprecio y la burla de tus seres queridos o amistades (incluso de parte de otros “creyentes” ¿qué ironía, verdad?) por tener el deseo de vivir una vida que agrade a Dios

“No eres ni el primero, ni el último que…y el lector puede agregar otras situaciones personales por la cual haya tenido que pasar

¿De dónde aprendí este concepto para mi vida como Cristiano?

Aunque la expresión “no eres ni el primero, ni el último”, no se encuentra expresada específicamente en las Sagradas Escrituras como yo la he formulado, el principio espiritual lo expuso el apóstol Pedro cuando en su carta escribió: “resistid firmes en la fe, sabiendo que LOS MISMOS PADECIMIENTOS SE VAN CUMPLIENDO EN VUESTROS HERMANOS EN TODO EL MUNDO” (1 Pedro 5:9)

¿Qué es lo que también sufren “nuestros hermanos en todo el mundo”? “¡LOS MISMOS PADECIMIENTOS!”

Así que, cuando nos enfrentamos a una prueba que aflige nuestra vida, lo primero que debemos reconocer y aceptar es que Dios no se levantó (término ilustrativo) una mañana y le dijo a Su Hijo: “He decidido comenzar a hacerle la vida difícil a___________________”; porque ahora sabemos que “los mismos padecimientos que El permite que ocurran en nuestra vida, se han cumplido, se cumplen y seguirán cumpliéndose en nuestros hermanos en todo el mundo”

Pero, el poder de Dios no se manifestará en nuestras vidas y como consecuencia no seremos un buen testimonio de cómo debe reaccionar un verdadero discípulo de Jesús a menos que:

*Escojamos no ser un objeto de lástima.

*No empecemos a quejarnos o a cuestionar todo lo que nos pasa, porque esto no solucionará nada.

*Aceptemos que los muros que aparecen en nuestro camino están allí por una razón y es para probar con qué intensidad nosotros deseamos alcanzar nuestros deseos.

*Proponiéndonos vivir el tiempo que nos resta con optimismo y nunca subestimando la importancia de estar alegres.

*Vivamos una vida de integridad, diciendo siempre la verdad.

*Dando importancia a las relaciones personales y no a las cosas materiales y

*Teniendo un espíritu sencillo pero poderoso de gratitud.

El apóstol Pablo, durante todo su ministerio tuvo que enfrentar diferentes tipos de aflicciones, incluso en el área de su salud personal; pero nunca perdió su “espíritu sencillo pero poderoso de gratitud” y lo podría demostrar escribiendo decenas de versículos extraídos de sus epístolas, pero como dice el refrán “de muestra sólo basta un botón”, aquí te presento el mío: “¡GRACIAS A DIOS POR SU DON INEFABLE!”

El poder y el éxito en la vida de Pablo no estuvieron nunca basados en que había sido educado a los pies de Gamaliel, porque era miembro del Areópago Romano, por que dominaba varios idiomas o poseía títulos académicos. Pablo, sabía que su poder provenía de Aquel de quien había recibido el regalo o la dádiva de su salvación: Jesucristo. Todo lo demás que ofrece le mundo Pablo lo consideró una escoria o basura.

Antes de concluir este artículo, recibí un mensaje de un amigo, que al leer los anteriores me escribió preguntándome: “Hola Sergio: ¿No estás dando nada a entender con esta serie de La Ultima Lección, verdad?

Debo hacer la aclaración de que no necesitaba escuchar “La Ultima Lección” del Profesor Randy Paush para “descubrir algo que no sabía”; pero doy gracias a Dios que en un tiempo muy difícil de mi vida (cuando recibí la noticia de tener un cáncer del tipo Sarcoma debajo del tejido de mi labio inferior hasta la pera) y que pude escuchar de los labios de otro ser humano, de carne y hueso como yo, padre, esposo y maestro; mi Abba me recordó y reafirmó que Sus hijos podemos vivir el resto de nuestras vidas sin importar las circunstancias, cumpliendo siempre el propósito para el cual El nos permitió nacer. ¡AMEN!

Gracia y Paz
Sergio
“Amigo de Jesús”

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